No cabe duda de que el entrenamiento de fuerza es fundamental para mantener un cuerpo sano a cualquier edad, pero los mitos por los que las mujeres seguimos estando rodeadas muchas veces nos hacen pensar que este tipo de entrenamiento no es para nosotras y nos han disuadido de participar en actividades de levantamiento de pesas y cualquier tipo de entrenamiento considerado de hombres.
Sin embargo, es fundamental desmitificar estas percepciones erróneas y comprender la importancia del entrenamiento de fuerza para nuestra salud y el bienestar.
Aquí te dejo algunos de los mitos más comunes sobre el entrenamiento de fuerza:
- En primer lugar, ¿te preocupa ponerte «demasiado musculosa»? No te preocupes, no funciona así para nosotras. No tenemos las mismas hormonas que los hombres para construir músculos como Hulk. Las mujeres muy musculosas llevan detrás un entrenamiento diario muy duro con una alimentación, todo muy específico para lograr ese fin. En cambio, realizar de forma regular entrenamientos de fuerza nos ayuda a tonificar y definir los múscu-los, que mejoran nuestra apariencia física y aumentan la quema de calorías incluso en reposo por la mejora de la función de nuestro metabolismo.
- Y haciendo hincapié en la quema de calorías mencionada, existe la creencia de que el cardio, es decir, correr, ir en bici, subirse a una elíptica… durante mucho tiempo intensidades bajas o mod-eradas, es la mejor manera de perder peso. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza también es un importante aliado en la pérdida de grasa. Entre otras cosas porque, además de quemar calorías durante el ejercicio, también hay una quema de grasa importante durante las horas posteriores al entreno, también conocido como EPOC, una respuesta fisiológica al entrenamiento de fuerza. Y por si te parece poco, cuanto más músculo tengamos, más calorías quemaremos también en reposo a lo largo del día. ¡Y dedicando menos tiempo a entrenar! ¡Una maravilla!
- Otro mito común es que el entrenamiento de fuerza es perjudicial para las articulaciones y puede aumentar el riesgo de lesiones, cuando es totalmente lo contrario. Un programa de entrenamiento de fuerza bien diseñado y supervisado fortalece los músculos alrededor de las articulaciones, lo que proporciona estabilidad y protección contra lesiones.
- El entrenamiento de fuerza también nos ofrece una serie de beneficios específicos, como mejorar la densidad ósea, reducir el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y mejorar la salud metabólica. Además, ayuda a mejorar la postu-ra, previniendo y aliviando el dolor de espalda.
- ¿Y cómo empezar? pues no tienes que volverte una experta en culturismo, pero si tener una pautas de ejercicios que trabajen todos los grupos musculares principales, variando los ejercicios y las cargas, ya sea con el propio peso o con otros materiales como gomas, mancuernas y demás. Es importante que empieces el entrenamiento con una intensidad adaptada y aumentes grad-valmente la intensidad para evitar lesiones y permitir que los músculos se adapten.
- En resumen, el entrenamiento de fuerza es una parte integral de un estilo de vida activo y saludable para nosotras y no solo para esos hombres en la sala de pesas. Así que deja atrás esos mitos, únete al entrenamiento de fuerza, empodérate, mejora tu autoes-tima, tu salud y tu calidad de vida. Te prometo que no te arrepen-tirás. ¡Vamos, a darle caña!